Mònica Sanchez Segura
Sentir nos hace vivos y compasivos a la posibilidad de comprender (nos) y entender (nos). )
Me formé en PNL, Hatha Yoga, Mindfulness y Terapia Gestalt. Cada una de estas disciplinas me ha permitido descubrirme desde diferentes ejes, ampliando la comprensión de mí misma. Sigo formándome e indagando, junto a distintos terapeutas, en cómo estos tres centros —cuerpo, mente y emoción— se relacionan entre sí y complementan, con un enfoque más integrativo. Actualmente, me he especializado en relaciones de pareja y familia desde la Terapia Sistémica Relacional, con Maria Grazia Cecchini y actualmente formándome en Eneagrama en el programa SAT de Cláudio Naranjo.
Mi proceso personal comenzó a los 14 años, tras el fallecimiento de mi hermano. La búsqueda por apaciguar el dolor, la soledad y el sentimiento de abandono me llevó a iniciar un camino espiritual. Fueron ocho años de recorrido interior, de silencio y profundo autoconocimiento.
El verdadero cambio apareció cuando aprendí a pedir ayuda, conectar con mi vulnerabilidad y dejarme acompañar por otro. Ese fue mi camino de salvación y liberación. Dejé de creer que no había un otro en quien apoyarme, dejé de sentirme sola. Comprendí que mi mayor fortaleza también podía ser mi mayor debilidad, y aprendí a usarla a mi favor: a sostenerme por mí misma, pero también a dejarme sostener por el otro cuando es necesario.
Mi experiencia como madre, hija y pareja me ha llevado a darle un lugar especial a las relaciones humanas, buscando siempre el equilibrio dentro de ellas. Creo en un espacio donde convivan el tú, el yo y el nosotros, en un encuentro más armónico, equilibrado y amoroso.